jueves, 8 de noviembre de 2007

Trabajo bajo presion.

De toda la vida he sido de aquellas personas de las que trabajan mejor bajo presión. Es conocida mi habilidad para estudiar exámenes en los tres días antes a la fecha del ejercicio (Con la incompresible coincidencia de los suspensos), mi tradicional velada de curro intenso la noche anterior al fin de plazo de entrega de un trabajo. Pero esto son vicios acumulados en mi vida como estudiante.

Ahora como becario investigador metido en diferentes regiones de este mundo de la nanociencia casi he aprendido que un poquito de planificación no viene nada mal. Aunque esto no excluya de cierta improvisación en muchos momentos.

Últimamente he descubierto que soy capaz de moverme con cierta fluidez en otros ámbitos donde también se trabaja en relativa presión ambiental. Y esto es curioso porque ni mucho menos me esperaba que esto fuera a ser así. A lo peor la edad me esta endureciendo.

Llegando hasta aquí, pensareis que sentido tiene esto.

Pues la verdad no lo se muy bien. Quizás sea que la época del transito me esta llevando a hacer cosas que antes ni siquiera me plantearia, cosas que en ningún caso pensé que sucedieran, y en las que sin embargo, parece que me divierto. Quizás no sea mas que pensar, que si en tu vida aparece un puerta por lo menos abre un poquito para echarle un ojo. Ya decidiras si quieres atravesarla.

3 comentarios:

Diario de una tesis dijo...

Si es que la edad no perdona!! Lo bueno de ir haciéndose cada día un poco mayor es que también se evoluciona un poquito más y eso es bueno (si la evolución es positiva, claro).

¿Qué te habrá pasado esta semana para darte cuenta de que vamos cambiando?

Me ha gustado lo de la puerta medio abierta... me lo tendría que aplicar en algunas ocasiones ¿no? Jeje. Espero que tú no seas tan cagao como yo a veces y seas capaz de atravesar esas puertas.

Animo, que ya vas por el buen camino.

Besicos

Ana dijo...

Hola bonito!!
muchas gracias nuevamente por tus palabras, es lindo saber que siempre hay gente con la mente más clara y abierta que uno, contagias buenas ondas =)
Siempre que una puerta se cierra, se abren otras dice el dicho, o a lo menos una ventana. Hay que atreverse siempre a espiar un poquito, la vida es solo una y no se pierde nada.
Te felicito por como escribes y por como vas encarando la vida. Besitos desde Argentina.

Un punki de terciopelo dijo...

Dí que sí: el trabajo sin presión no es trabajo. ¡Planificar es de nenazas!...

Así me va...