jueves, 20 de diciembre de 2007

WYSIWYG

WYSIWYG es el acrónimo de "What You See Is What You Get", es decir lo que ves es lo que obtienes. Es un termino informático que sirve para decirnos, mas o menos, que lo que estamos viendo en pantalla es lo que vamos a obtener en el documento final.

Es un concepto interesante, sobre todo si pensamos en aplicarlo a las personas.

¿Como serian las personas WYSIWYG? Serian personas sin nada que ocultar. Ofreciendo todo lo que son en cada instante. Deberían ser nobles, voluntariosas y trabajadoras. Siempre dando el maximo de si en cada momento.

Parece que ser WYSIWYG es estar cercano a la perfección. Prácticamente son todas las virtudes que podemos asignar a los WYSIWYG.

Pero, seamos sinceros ¿Realmente compartirías tu vida con un WYSIWYG? Sabiendo desde el primer día que es eso lo que hay. Nada mas, y nada menos. No te dejaría un resquicio a la sorpresa, al algo mas, al misterio, a lo enigmático. Todos los dias serian iguales, quizá perfectos pero iguales.

Uhm, ya no mola tanto esto de los WYSIWYG.

En la realidad nadie es WYSIWYG, o al menos eso quiero pensar. Siempre espero que me sorprendan, siempre busco el algo mas. Aunque a veces eso sea peor, dado que te puedes encontrar algo menos.

Yo tratare ser menos WYSIWYG, y guardarme las mejores cartas para quien realmente quiera verlas.

Al final solo un consejo, y ya que no suelo ser de dar consejos, por favor tenedlo en cuenta. Cuando penséis que alguien es totalmente WYSIWYG, parad un momento, y pensad si realmente no hay nada mas allá de lo que estáis viendo. Quizas sean tus ojos los que son WYSIWYG.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

El primer baile.

Otra vez por aqui.

Ultimamente el marciano me ha estado dando problemas y no he podido actualizar el blog. Cosas de la informatica.

Para la vuelta que mejor que una sonrisa. Asi que esta vez os voy a dar una entrada de buen rollo.

Como bien sabeis el año que viene se casan varios de mis amigos mas intimos. Ademas tambien se casan varias de mis primas, varios de mis compañer@s de trabajo, y varios de mis congeneres del baloncesto. ¿Que tendra 2008 para que se case todo el mundo?¿Sera la Expo?¿Cambiara la ley de bodas y habra que hacer un master?

No lo se.

Lo unico que se, es que todos vais a tener que hacer el primer baile despues del banquete. Ese en que todo el mundo os esta mirando, y al que despues se va añadiendo mas gente. Que tradicion tan bonita, como americana. En fin, lo clasico es un vals, peeero ¿Porque no considerais otras opciones?...

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Tránsitos (IV) 2º parte

...

Caigo de espaldas. La aparición de esa mirada se ha llevado la fuerza de mis piernas. Un segundo después mi cabeza comprueba la dureza del suelo.

Tumbado y aun conmocionado, puede que por el golpe, puede que por el susto, decido abrir los ojos. No estoy seguro si lo que he visto ha sido algo real, o simple resultado de mi locura.

Así momentos después comienzo a incorporarme. Me levanto manteniendo una distancia mas que prudencial con la ventana. No puedo dejar de mirar hacia ella, aunque no quiera, aunque las piernas me pidan correr, aunque mi valentía se haya quedado en el golpe.

Una vez erguido, observo que parece que nada haya sucedido. Todo esta igual. De no ser por el pequeño orificio que había practicado en la suciedad del cristal.

Me acerco lentamente, con el miedo como conductor del temblor de mis manos. Aparentemente no hay nada ahí. Todo esta el calma, la cabeza aun me duele, pero todo permanece en calma.

Justo en el momento que una de mis manos se alarga a tocar el cristal, una súbita serie de golpes inmensos hacen temblar los cristales. El polvo depositado comienza a formar una nube a mi alrededor. Compruebo como mi mano a contagiado su temblor a todo mi cuerpo. Estoy completamente sumido en el miedo.

Los golpes se repiten en un ritmo salvaje. Veo como la ventana se resiente en cada uno, haciendo parecer que se va a resquebrajar en alguna de las brutales avenidas.

Totalmente helado intento descifrar que o quien es el autor de esto. Apenas acierto a discernir una silueta en el vidrio. Parece mi reflejo, pero no lo es. Yo no podría mirar a otra persona con ese odio. Aquí comenzaron los gritos.

-¡Eres un cobarde!¡Tu lo dejaste ir!

Una voz de una ira incontenida me lanza palabras que no llego a entender. Le respondo con un grito de media voz.

-No te comprendo. ¿Que quieres decir?

Aun con mas fuerza me replica.

-¿Que no me entiendes? ¡Bien sabes de que hablo!¡Fuiste un cobarde!¡No tuviste la fuerza necesaria!
-¿Porque me dices esto?
- ¡Por que no tuviste el valor para que se quedara!¡Por que ahora te quedaras aquí para siempre¡

Los gritos y los golpes cesaron en ese instante, con lagrimas en los ojos, mis rodillas llegaron al suelo, mis manos a la cara, y mi garganta apenas dejo salir un sollozo.

-No. Hice lo que pude. Se fue para no volver, pero no fue mi culpa.

En sentido contrario al de mis palabras un abrumador sentimiento de culpabilidad invadió mi cuerpo. Las lagrimas aparecieron de entre mis dedos, y el dolor se ocupo de mi conciencia.

Encogido sobre mi mismo, llore durante horas.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Transitos (IV) 1º Parte

Anclado en la duda, y con esas ultimas palabras rebotando en el interior de mi cabeza, decido dirigirme otra vez hacia el edificio de la estación.

No me había tomado el tiempo de observar el aspecto de este lugar. No me había fijado en la humedad de las paredes, ni en el oxido que recubría cada una de las piezas metálicas que había en este sitio. Me llega una sensación de descuido y de olvido, que no corresponde con el tiempo que lleva el tren sin pasar. Quizás esta estación estaba abandonada antes, mucho antes, de lo que yo puedo pensar.

Por fin llego de nuevo al anden. Reposo un breve lapso de tiempo para intentar ordenar mis ideas. Todavía no comprendo como puedo tener esas llaves, todavía no entiendo como las puedo buscar, ni siquiera me atrevo a pensar que quizás no las voy a encontrar.

Entonces me decido a emprender una búsqueda por cada uno de los rincones de este lugar, decido comenzar por el interior del edificio. Cuando me vuelvo hacia el, todavía sentado en el banco, veo la oscuridad que rebosan sus ventanas. Un viento helado recorre mi espalda. ¿Sera frió? No, es miedo, simple miedo.

Me levanto y me acerco a la puerta principal. Una inmensa puerta de madera, de doble hoja, verde oscuro, de herrajes dorados, sin una sola filigrana tallada en la madera, que nos pudiera hacer pensar que esta puerta no tiene mas fin que impedirnos el paso. Y así lo hace. Porque esta cerrada como el ocre de un sobre.

Por mas que empujo y golpeo, esta terca doncella no me concede esperanza de apertura. Siquiera una brizna de movimiento. Jadeando y con las manos adormecidas por los golpes desisto de mi conquista, y decido intentarlo por las ventanas.

Cauteloso me acerco a la mas cercana de estas. El polvo acumulado en los cristales me hace dudar sobre la transparencia de estos. Con el lateral de mi mano aparto, de forma torpe, el polvo de una pequeña zona del cristal. En el contacto, me llama la atención el calor, que a través del vidrio, despide el interior del edificio. Así y aun con la respiración alterada por los esfuerzos anteriores, arrimo mis ojos al agujero que he fabricado.

No veo nada, solo negro. Negro de oscuridad, de vacío, de absoluta nada. Acerco mas mis ojos al cristal, intentando acostumbrarme a la falta de iluminación. Con mis manos intento crear una cortina para eliminar la mayor parte de luz posible. Acerco aun mas mi rostro al cristal.

De pronto aparece ante mi una mirada verde, inyectada en rojo.

...

jueves, 8 de noviembre de 2007

Trabajo bajo presion.

De toda la vida he sido de aquellas personas de las que trabajan mejor bajo presión. Es conocida mi habilidad para estudiar exámenes en los tres días antes a la fecha del ejercicio (Con la incompresible coincidencia de los suspensos), mi tradicional velada de curro intenso la noche anterior al fin de plazo de entrega de un trabajo. Pero esto son vicios acumulados en mi vida como estudiante.

Ahora como becario investigador metido en diferentes regiones de este mundo de la nanociencia casi he aprendido que un poquito de planificación no viene nada mal. Aunque esto no excluya de cierta improvisación en muchos momentos.

Últimamente he descubierto que soy capaz de moverme con cierta fluidez en otros ámbitos donde también se trabaja en relativa presión ambiental. Y esto es curioso porque ni mucho menos me esperaba que esto fuera a ser así. A lo peor la edad me esta endureciendo.

Llegando hasta aquí, pensareis que sentido tiene esto.

Pues la verdad no lo se muy bien. Quizás sea que la época del transito me esta llevando a hacer cosas que antes ni siquiera me plantearia, cosas que en ningún caso pensé que sucedieran, y en las que sin embargo, parece que me divierto. Quizás no sea mas que pensar, que si en tu vida aparece un puerta por lo menos abre un poquito para echarle un ojo. Ya decidiras si quieres atravesarla.

martes, 6 de noviembre de 2007

Plain White T's

Pocas veces escuchas una canción y desde los primeros acordes sabes que te va a gustar. Este " Hey There Delilah" de Plain White T's es una de esas canciones que te empapa por dentro y que, por lo menos yo, no te canso de escuchar. Os dejo el vídeo y si queréis también la letra Disfrutadla.

jueves, 25 de octubre de 2007

Tránsitos (III)

Largo tiempo llevo en esta estación. El silencio, del que ya os hable, aun sigue inundandolo todo. Apenas se escucha un lejano latido.

Hace mucho que no pasa tren alguno. No entiendo el porque. Esta era una estación transitada no hace mucho. Solo pasaba un tren, pero lo hacia a diario, puntual y abarrotado. Cierto día comenzó a retrasarse, cierto día dejo de pasar. Desde entonces estoy aquí.

Intrigado por la ausencia de trenes me encamino hacia el final del anden. Una larga tarima de piedra, tan fría como manda la ausencia.

Muchos pasos después encuentro el final. No alcanzo a ver nada extraño. Bueno, nada mas extraño, que lo propiamente extraño de esta extraña situación. Pasados unos momentos de observación, alargo la vista en dirección a las vías, hasta que logro alcanzar la silueta de ¿Una persona?

Sorprendido. Me encamino raudo hacia allí.

Rápidamente doy alcance al desconocido. Observo lo que hace, y de aquí me explico la ausencia de los trenes.

De manera paulatina y meticulosa se dedica a cerrar con barreras cada una de las vías que dan acceso a la estación. En cada una el proceso es el mismo, lentamente desde uno de los lados baja una barra de solido metal. Una vez ha posado, se dirige al otro extremo y cierra un inmenso candado.

Miro atónito su proceso, lo realiza de una manera mecánica, prácticamente obsesiva. Cuando por fin acaba su trabajo decido acercarme para hablar con el. Antes de comenzar a andar, sin darme cuenta, ya lo tengo enfrente mio. En la cercanía, descubro lo extrañamente parecido que es a mi. Y le pregunto:

-¿Por qué pones las barreras? Así no vendrá ningún tren.

Mirándome fijamente me dice:

- Las barreras son protección. No debes quitarlas. Es peligroso.
- Peligroso ¿Por qué?¿Que hay mas allá que deba temer?
- Eso no lo se, pero es lo mismo que trajo aquí.

Después de decir esto, me da la espalda y se aleja. entonces le grito:

- ¡Abre las barreras! Nunca podre salir de aqui.
- Saldrás cuando lo desees. - Me contesta airado.
- ¿Como? Si no tengo la llave de los candados.

Según acabo la frase, se vuelve y me espeta:

- Eso es mentira. La llave siempre la has tenido tu, desde hace largo tiempo.

Inmediatamente busco en mis bolsillos. Y no encuentro nada. Me aseguro, y tampoco hay nada. Levanto la cabeza para buscar a mi interlocutor, y no había nadie.